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Retomamos nuestros viajes tras unos meses de parón con un viaje épico por California y Las Vegas. Antes que nada, decir que este sólo es uno de los múltiples recorridos que se pueden realizar, en función de los gustos personales, climatología y época del año. Nosotros lo preparamos con sólo un par de semanas de antelación: nos íbamos de luna de miel a Tailandia y un tiempo antes se inundó... así que hubo que organizar una alternativa rápida.
En el plan original estaba pasar por el parque Nacional de Yosemite, pero un anuncio de tormenta de nieve, carreteras cortadas y temperaturas muy bajo cero nos echó para atrás, buscando otras alternativas.
Día 1: Llegada a San Francisco
Hay numerosos sitios de entrada a California. Nosotros escogimos San Francisco por pasar en la ciudad un par de días antes de alquilar un coche. Hay vuelos relativamente asequibles si se consigue combinar bien las fechas. Llegamos tarde, destrozados por las horas de vuelo, así que el primer día no visitamos nada. Hay diversas zonas para alojarse, pero los alrededores de Union Square son una buena alternativa. Hay numerosos alojamientos de muy diferentes previos, conexiones en tranvía y metro, tiendas, restaurantes y bares. Nosotros nos quedamos en el Westin St. Francis, vetusto hotel con estupendas vistas a la pared de en frente.
Día 2: San Francisco
Día 3: Alcatraz y Fisherman's Wharf
A pesar de mis iniciales reticencias, merece la pena dedicar una mañana en visitar Alcatraz. Los Ferries salen y regresan del muelle (Pier) 33. En muchas épocas del año hay que reservar con antelación por Internet. En noviembre no hizo ninguna falta.
De regreso, aprovechando que estábamos en los muelles nos fuimos a comer al Fisherman's Wharf (Pier 39), un compendio de tiendas y restaurantes perfectamente preparados para turistas y visitantes. Un poco más adelante, si te gusta comer más de "chiringuito", hay un montón de puestos en que sirven pescado y marisco para comer en la calle a muy buen precio.
Otra de las atracciones de la zona es llegar a ella en tranvía. O bien en el hiperturístico, o en los viejos trenes que bordean la Marina, con mucho más sabor local.
Día 4: Berkley
Al otro lado de la bahía se encuentra Berkley, a donde se puede acceder fácilmente en cercanías desde San Francisco. Merece la pena ver una de las universidades más prestigiosas y movidas de mundo. Eso sí, que nos os pille lloviendo como a nosotros.
La tarde es ideal para volver a San Francisco y visitar alguna de las zonas que faltan, o bien el Castro, o el magnífico Golden Gate Park, o la bella zona de Presidio. O como hicimos nosotros, aprovechar para ir de tiendas en la zona de Market Street.
Día 5: Muir Woods y Wine Country
La mejor manera de ver California es sin duda alquilar un coche y recorrer millas y millas. Originalmente este día íbamos a ir hacia Yosemite, pero el cambio de clima nos hizo cambiarlo por las zonas de vinos del norte de San Francisco: Valles de de Sonoma y Napa-
Comenzamos le día acercándonos a ver el muy concurrido Muir Woods: un bosque de sequoias (de la modalidad "redwood") impresionante y muy asequible: está toda preparado con rampas pasarelas y caminos. Así que no extraña ver a gente con tacones por allí. Para llegar a él se cruza el mítico Goden Gate.
La tarde se puede echar recorriendo diversas bodegas de los valles de Napa y Sonoma. EL primero tiene más nombre y el segundo catas más baratas. Todas las bodegas ofrecen catas de vino por unos 10-15$ en Sonoma y 25$ en Napa; cada cata te permite probar de 5 a 10 vinos, muchos de ellos de gran calidad. Además, las bodegas de la zona pueden ser muy pintorescas... para muestra el castillo medeival que han montado en Castello di Amoroso.
Para terminar el día, nada como llegar a Calistoga, donde si no es fin de semana es muy fácil encontrar alojamiento. Nosotros llegamos en fin de semana... en fin. Calistoga es famoso por sus baños de barro. Los de Golden Haven son de los más asequibles, y están realmente bien. Es toda una experiencia eso de meterse en una bañera de barro caliente.
Para dormir llegamos por una carretera infernal a Santa Rosa, al espléndido hotel "Fountaingrove Inn". Merece la pena apartarse para dormir allí.
Día 6: Sonoma y Carretera
La mañana pretendía ser un recorrido por diversas poblaciones de Sonoma, peor al final tomamos un tremendo desayuno y paseamos por Santa Rosa, sin más. A una hora prudente emprendimos camino hacia el Sequioa National park, que esperábamos ver al día siguiente. El recorrido merece mucho la pena. Llegamos hasta una pequeña población casi junto al Parque, llamada Squaw Valley, que tiene un motel, una pizzería y un taller de coches. La gente de la Bear Mountain Pizza fueron realmente encantadores, y la pizza bastante buena.
Día 7: Sequoia National Park
De allí, rumbo a Las Vegas, atravesando espectaculares paisajes de frutales y perforadoras de petróleo. Dormimos en un motel Super 8 en Barstow. No es la más bonita de las ciudades, pero para dormir, el motel no estaba mal.
Día 8: Las Vegas
De Barstow a las Vegas. No voy a decir mucho... que cada cual disfrute las Vegas como quiera. Eso sí, el desierto de Mojave es tremendo. Si se tiene tiempo, se puede perder un día yendo (o volviendo) por el Death Valley. Nosotros decidimos ir directos a la ludopatía.
Día 9: Las Vegas
What happens in Vegas stays in Vegas
Día 10: Vegas - Santa Bárbara
Día 11: Santa Bárbara-Solvang
En la recta final del viaje recorrimos los pueblos de la costa de vuelta hasta San Francisco. Comenzamos con Santa Bárbara, un fantástico pueblo con una misión española muy bien conservada, múltiples tiendas (era black Friday) y restaurantes (muy recomendable el Joe's).
Está lleno de moteles y bares para catar vino. Así que lo ideal es dejar allí el coche, probar todos los vinos de la zona y dormir allí tras cenar algún plato típico danés.
Día 12: Big Sur
Dentro de las diversas alternativas para dormir, recomiendo mucho para en Carmel, precioso pueblo lleno de joyerías, restaurantes caros, casas de cuento y algún que otro sitio de cata de vinos que siempre alegra la noche. Dormimos en el fabuloso Lobos Lodge.
Día 13: Monterrey y regreso
Este último día se puede dedicar a ver la zona de Monterrey, que es curiosa. personalmente, recomendaría pasar más tiempo en Big Sur y menos en Monterrey. Desde aquí, subimos a dormir al aeropuerto de San Francisco (tras el atasco de regreso del puente de Acción de Gracias) y al día siguiente, regreso al hogar.
1 comentario:
Yo repito!!!!
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